miércoles, 19 de enero de 2011

EL ARTE DE LA VERDAD

y aquella tarde en mi cuarto me hallaba sentada pensando en tus ojos avellana, pensando en tu boca y en el sabor de tu ser, hasta que sono la salvacion, me puse la mejor pinta que era la natural sonrisa que cuando te veo nutre sin saber de excusas ni tristezas ni dolores, llegue corriendo a aterrizar en tus brazos, tome mi puesto y dirigimos juntos este vuelo, encontre la manera mas profunda de perderme en tus ojos, me quede detenida en medio de ellos, me brillaba todo por dentro y cada uno de mis poros soplaba la verdad, no podia dejar de besarte ni por un fragmento de tiempo, no podia dejar de tocarte, acariciarte, sentirte por mas de un minimo momento, me aniquilaste con cada moviento y el tiempo empezo a ser un recuerdo porque en tu boca hallaba la respuesta a cada externo sentimiento, porque era de noche y en mi cama, aun podia saborear el sabor de tu lengua ahora lejana, pero aguardando y deseando un dia mas!..

1 comentario:

Juan Camilo dijo...

a veces, cuando se saborea un recuerdo, sobre todo cuando es un recuerdo de regocijo, de entrega, la saliva es dulce, pero el pasabocas amargo