jueves, 29 de abril de 2010

cuando me enredas con los ojos, cuando me aplastas con tu voz

el juego de nuestro amor es una autopista sin retorno, son las huellas del pasado que se intrometen en el futuro de las alcantarillas de nuestras vidas, el croniquismo de nuestra pasion nos persigue por las rutas se añade en cada camino y el destino nos renueva  nos une entre vuelta y vuelta a su antojo cual rosa revuelta en jardin vacio, y engarabatados en miradas perdidas nos besamos con los ojos, es que yo vivo a tu antojo y tu a mi despojo; licor prohibido de mis venas, no me dejes suelta, que de tus invisibles nudos cuelga la rota ala que por mis dedos vuela,  droga de mis neuronas perdidas, no dejes de enviciarme a tus verbenas, no dejes de enamorarme moviendo esas caderas, que por otros rumbos tiemblan, pero por los mios con valentia inconciente se sueltan

1 comentario:

Mabel dijo...

hola me ha gustado tu blog, volveré
un saludo